¿Qué es Bitcoin?

 

A estas alturas a más de uno le puede parecer inoportuno este título. Sin embargo, estoy seguro de que a muchos de vosotros cuando recibís el informe, y dada la baja popularidad actual de Bitcoin, todavía os preguntáis qué es exactamente Bitcoin, y algunos incluso os preguntáis qué hacéis leyendo este informe.

Bitcoin se remonta a octubre de 2008, cuando fue publicado el artículo que se llamaba “Bitcoin”, para variar, y explicaba con pelos y señales el funcionamiento del sistema Bitcoin. El PDF con el artículo lo podéis encontrar en el siguiente enlace:

https://bitcoin.org/bitcoin.pdf

Como podéis ver, el artículo está publicado bajo el nombre de “Satoshi Nakamoto”, el cual le da al ecosistema Bitcoin un aurea de misterio, ya que actualmente sabemos que esta firma no es un nombre real, sino más bien un pseudónimo tras una persona o un grupo de personas.

Por tanto, en octubre de 2008 tenemos una nueva idea de cómo montar la primera criptomoneda, y además esta persona o grupo sacan a relucir el primer prototipo de software libre de Bitcoin, el cual es auditable y tiene las funcionalidades y especificaciones que encontramos en el artículo. Este software empieza a correr por primera vez el 3 de enero de 2009.

 

A partir de ese día comenzó el sistema Bitcoin, y por supuesto su divisa: bitcoin. Ese mismo día se minó el primer bloque de bitcoin, conocido como el bloque génesis. Curiosamente, parte de ese bloque contiene el texto correspondiente a la portada de “The Times” (Londres) de ese mismo día: “Chancellor on brink of second bailout for banks”. Parece ser que el o los creadores de Bitcoin, por alguna razón, decidieron dedicar su primer bloque a recordar el rescate al sistema bancario efectuado tras la profunda crisis de 2008.

Es posible que este mensaje sea una coincidencia, aunque creemos que más bien fue uno de los motivos que los llevaron a crear el sistema de Bitcoin, ya que, como divisa, bitcoin tiene un trasfondo monetario muy potente, el cual no le permite efectuar ciertas acciones que sí pueden hacer los bancos centrales que conocemos actualmente, como por ejemplo la emisión incontrolada de nueva divisa.

Con el nacimiento de Bitcoin, también tuvimos la introducción al mundo de este nuevo concepto que no hacemos más que escucharlo repetidas veces en los medios de comunicación: blockchain. Pues bien, blockchain no es más que una de las tecnologías que forman parte de la tecnología de Bitcoin. Quiero recalcar esto, y me gustaría que volvierais a leer la frase anterior, sobre todo para que tengáis una respuesta a todos aquellos cuya narrativa es: “blockchain si (bueno), Bitcoin no (malo)”.

Podemos decir que el nacimiento de Bitcoin es todavía relativamente joven comparado con el nacimiento de Internet. De hecho, durante las últimas décadas la evolución de internet ha sido tan grande, que podemos decir que actualmente hay más personas con acceso a Internet que personas con acceso a agua potable.

Sin embargo, no podemos decir lo mismo del sistema financiero actual, el cual en los últimos 20 años no ha mejorado mucho, al menos en términos de inclusión, donde en países desarrollados como Estados Unidos todavía un 18% de la población no tiene acceso al sistema bancario, porcentaje que se eleva hasta el 80% en algunos países en vías de desarrollo.

 

Quizá la razón de esta escasa inclusión hayan sido las prioridades del sistema bancario internacional que, hasta ahora, ha dedicado mucho más tiempo en ser utilizado por distintos países como arma geopolítica, en forma de sanciones, controles de divisa, embargos, etc.

Esto provoca que determinados países no puedan transaccionar libremente con otros, a su vez generando una espiral de problemas económicos que a menudo llevan a la quiebra o a estrepitosas devaluaciones, donde los ahorros de la población se reducen a la mitad en cuestión de unos pocos días.

Por tanto, tenemos un Internet que nos conecta a todos “por igual”, pero no tenemos un sistema financiero libremente accesible por todos, y sobre todo con los mismos derechos para hacer transacciones.

Curiosamente, en los inicios del sistema Bitcoin, se produjo un evento curioso con respecto a WikiLeaks, una organización internacional dedicada a publicar documentos sensibles de gobiernos (corrupción, crímenes de guerra, etc.). Pues bien, el sistema financiero actual, como cabía esperar, le cortó el grifo a WikiLeaks, impidiéndole incluso las donaciones a través de la conocida pasarela de pago PayPal. Y es en ese momento y con este tipo de casos, donde un sistema bancario descentralizado y de libre acceso (Bitcoin), permitió a WikiLeaks no solo la aceptación de donaciones en bitcoin, sino a una suculenta inversión, ya que desde las primeras donaciones el precio de bitcoin acumula subidas de más del 10.000%.

 

Quizá este no sólo sea uno de los primeros ejemplos de uso real de Bitcoin, sino una de las principales razones por las que el protocolo Bitcoin tiene valor, ya que estamos hablando del primer protocolo de intercambio monetario totalmente descentralizado, y sin necesidad de pedir permiso para conectarse: tan sencillo como abrir una cuenta (dirección publica en monedero virtual) y comenzar a hacer transacciones en cuestión de minutos.

Son muchos los que critican Bitcoin al no estar “controlado” por una institución pública, pero todos sabemos que es el control por parte de instituciones públicas y privadas lo que ha provocado la corrupción en tantas ocasiones y en tantos países. Para bien o para mal, por muy sencillo o complejo que el protocolo Bitcoin te pueda parecer con respecto a un banco central, Bitcoin está gobernado por las matemáticas y nadie lo puede controlar, a diferencia de las personas e instituciones, las cuales son susceptibles de ser corrompidas.

No hay mayor corrupción en la historia monetaria que el control del dinero, lo cual me recuerda la siguiente frase de Rothschild: “dame el control del dinero, que no me importa quién haga las leyes”. Vivimos en un mundo desarrollado con libertad de expresión, pero, ¿hasta qué punto tienes libertad de expresión si pueden controlar exactamente cómo, cuándo y dónde gastas tu dinero?

Para muchos es ciertamente extraño como algo llamado Bitcoin surge de repente en 2009 y al principio nadie se da cuenta. Parece un puñado de “frikis” enviándose emails y debatiendo en algunos hilos de foros, donde los primeros curiosos comienzan a preguntar. Hasta el día de hoy, donde tras cientos de miles de personas cerciorándose de lo que es, hemos llegado a un momento donde podemos decir que Bitcoin es una marca mundialmente reconocida, y que a su vez curiosamente no pertenece a nadie.

Sin embargo, es normal tener una actitud escéptica hacia Bitcoin, ya que a priori suena algo extraño: alguien quien no conocemos inventa un software que realmente no acabo de entender. De ahí que todavía encontramos visiones bastante opuestas cuando la conversación surge en un bar: desde alguien que te confirma que es el futuro y que deberías invertir todo tu patrimonio en bitcoin, hasta quien te sigue diciendo que Bitcoin no es más que una estafa piramidal.

Lo que creo que es cierto, y por lo que no hemos tenido ninguna suscripción a Consultora Bitcoin en los últimos meses, es que si para ti Bitcoin es una inversión, entonces no estás entendiendo cuál es la esencia de esta tecnología. Bitcoin no es una oportunidad para hacerte rico, ni tampoco es una inversión, Bitcoin es una tecnología capaz de cambiar el funcionamiento del sistema financiero tradicional, y si ese cambio se produce, Bitcoin tiene posibilidades de convertirse en dinero, una de las formas de dinero más utilizadas globalmente.

Bitcoin tiene el potencial de acercar un sistema financiero real a los más de 2000 millones de personas en el mundo sin acceso al sistema financiero tradicional, ya que Bitcoin permite tener un banco dentro de un móvil Android de menos de 100 dólares.

Es cierto que algunos delincuentes tendrán más facilidades para hacer ciertas transacciones. Esto es algo normal por lo que el sistema ha de pasar. Pero, menos mal que también tendremos miles de millones de personas buenas que podrán hacer todo tipo de transacciones sin tan siquiera pedir permiso.

Es curioso como el dinero es una “tecnología” más antigua que el lenguaje, pero aun así no hablamos de cómo funciona. Mientras funcione parece no interesarle mucho a la población cómo funciona exactamente, cómo se crea o destruye por parte de los bancos centrales, qué intermediarios están detrás de cada transacción etc.

Sin embargo, si leyéramos un par de días sobre cómo funciona el dinero, qué es la reserva fraccionaria, cómo los bancos centrales emiten moneda y con ella compran directamente activos financieros, cómo al dar un préstamo en forma de hipoteca simplemente se crean dígitos en tu cuenta bancaria sin necesidad de un ahorro previo de un tercero… ¡venga ya! ¡Esto no puede ser verdad! ¡Lo que cuentas suena a estafa piramidal!

Y es entonces cuando no solo acabaríamos sorprendidos, sino más bien asustados, y nos ayudaría a comprender mejor qué hay detrás de Bitcoin y cuál es su valor. Por ello es conveniente que no sepamos bien cómo funciona el sistema financiero tradicional, ya que mientras no sepamos al menos no prestaremos atención a sus posibles consecuencias.

¿Cuál es el valor detrás de Bitcoin? Es la típica pregunta de bar, pero tras mirar tantas gráficas y precios parece que es la única pregunta que somos capaces de formular. Y si nos preguntáramos: ¿cuáles son las características diferenciadoras de bitcoin con respecto al sistema financiero tradicional?

Pues bien, bitcoin es totalmente neutro, independiente, nadie puede controlarlo, nadie puede cambiar la forma en que se crean, nadie puede cambiar la cantidad total que se emitirá, nadie puede crearlo de la nada y tampoco se pueden cultivar como los tulipanes.

 

Otra de las críticas habituales que encontramos es el famoso “un bitcoin no está respaldado por nada, ni material, ni gobierno, nada”. Lo cierto es que Bitcoin sí que está respaldado por una comunidad de frikis, con más de 20.000 desarrolladores, los mismos frikis que en su día crearon Internet para vosotros y ahora os permite estar leyendo este informe desde vuestro iPhone.

Tenemos la suerte de estar viviendo en el mundo desarrollado, y gracias a ello todavía no nos hemos puesto en la tesitura de tener que elegir entre una moneda devaluada tras un gobierno corrupto, u otra moneda fuerte o forma de dinero que preserve nuestro capital. Sin embargo, estoy seguro de que eventualmente tendremos que hacer esta elección, con quién me quedo: ¿con los bancos centrales que provocaron la crisis de 2008, o con los frikis que inventaron Internet?

Un saludo,

El equipo de Consultora Bitcoin.

 

Seguimiento de Criptodivisas

  • Bitcoin: Sigue siendo el proyecto más fuerte con más desarrolladores, pero debe superar sus problemas de escalabilidad. Creemos que LN y Segwit tienen potencial para que Bitcoin pueda escalar. Junto con su uso masivo y su función como puerta de entrada desde FIAT, hacen que la sigamos considerando como el protocolo líder. Criptodivisa con riesgo medio. En un portfolio de criptodivisas, no superamos el 60%.
  • Ethereum: criptodivisa clave como plataforma base para la generación de contratos inteligentes. Criptodivisa con riesgo medio. En un portfolio de criptodivisas, no superamos el 40%.
  • EOS: plataforma de contratos inteligentes utilizando el algoritmo DPOS (delegated proof of stake). Este algoritmo consigue un buen rendimiento en términos de velocidad y escalabilidad, aunque perdiendo cierta descentralización. Criptodivisa con riesgo medio. En un portfolio de criptodivisas, no superamos el 20%.
  • Monero (XMR): de todas las alternativas a Bitcoin, este es uno de los protocolos que más nos gustan, ya que ofrece una solución impecable al problema de privacidad en las transacciones. Criptodivisa con riesgo alto. En un portfolio de criptodivisas, no superamos el 10%.
  • Dash (DASH): otra alternativa a Bitcoin, que ofrece soluciones eficientes en cuanto al problema de confirmaciones instantáneas. Criptodivisa con riesgo alto. En un portfolio de criptodivisas, no superamos el 10%.
  • STEEM POWER (SP): sigue siendo nuestra apuesta en el nicho de la generación de contenido descentralizado. Criptodivisa con riesgo alto. En un portfolio de criptodivisas, no superamos el 10%.
  • Basic Attention Token (BAT): criptodivisa que propone una solución eficiente al mercado de publicidad online. Se puede comprar a través de la casa de cambio Binance, utilizando bitcoin (BTC). Criptodivisa con riesgo MUY alto. En un portfolio de criptodivisas, no superamos el 5%.
  • Civic (CVC): su uso masivo supondría una mejora notable de los procesos de KYC – “Know Your Customer” y todo tipo de mercado relacionado con la identificación de personas. Se puede comprar a través de la casa de cambio Binance, utilizando bitcoin (BTC). Criptodivisa con riesgo MUY alto. En un portfolio de criptodivisas, no superamos el 5%.
  • GAS: alternativa asiática a Ethereum. Cada vez surgen más ICOs sobre NEO y consideramos GAS como la criptodivisa para apostar por esta plataforma en el largo plazo. Criptodivisa con riesgo MUY alto. En un portfolio de criptodivisas, no superamos el 5%.
  • Zcash (ZEC): propone una mejora a Monero con respecto al problema de la privacidad y fungibilidad en criptodivisas como bitcoin. Se puede comprar a través de la casa de cambio Binance, utilizando bitcoin (BTC). Criptodivisa con riesgo MUY alto. En un portfolio de criptodivisas, no superamos el 5%.
  • Zcoin (XZC): propone una mejora a Monero con respecto al problema de la privacidad y fungibilidad en criptodivisas como bitcoin. Se puede comprar a través de la casa de cambio Bittrex, utilizando bitcoin (BTC). Criptodivisa con riesgo MUY alto. En un portfolio de criptodivisas, no superamos el 5%.
  • 0x protocol (ZRX): protocolo que propone una solución eficiente para escalar los intercambios descentralizados sobre Ethereum. Se puede comprar a través de la casa de cambio Binance, utilizando bitcoin (BTC). Criptodivisa con riesgo MUY alto. En un portfolio de criptodivisas, no superamos el 5%.
  • Aion (AION): protocolo que propone una solución para la interoperabilidad entre distintas blockchains. Se puede comprar a través de la casa de cambio Binance, utilizando bitcoin (BTC) o ether (ETH). Criptodivisa con riesgo MUY alto. En un portfolio de criptodivisas, no superamos el 5%.
  • ICON (ICON): protocolo que propone una solución para la creación de comunidades y la comunicación entre comunidades existentes en su Blockchain y otras fuera de ella. Se puede comprar a través de la casa de cambio Binance, utilizando bitcoin (BTC) o ether (ETH). Criptodivisa con riesgo MUY alto. En un portfolio de criptodivisas, no superamos el 5%.
  • FunFair (FUN): protocolo que propone una solución para la industria del juego online. Se puede comprar a través de la casa de cambio Binance, utilizando bitcoin (BTC). Criptodivisa con riesgo MUY alto. En un portfolio de criptodivisas, no superamos el 5%.